Kashmir se inspira en el encanto atemporal del cachemir tejido a mano, símbolo de calidez regia, prestigio silencioso y refinamiento absoluto. Una fragancia envolvente y sofisticada que acaricia la piel con suavidad, evocando una elegancia serena y sin esfuerzo.
La apertura se ilumina con la jugosidad delicada de la pera, suavemente glaseada con azúcar de caña dorada, creando una sensación luminosa y acogedora. A continuación, la miel ligeramente tibia se funde con el corazón floral de jazmín, aportando una dulzura refinada y profundamente reconfortante.
El fondo se despliega con un acorde armonioso de vainilla cremosa y almizcle blanco aterciopelado, que permanece cerca de la piel como un susurro de lujo discreto. Kashmir envuelve a quien lo lleva en una sensación de confort elegante, dejando una estela cálida, íntima y atemporal.
Estela: Moderada · Íntima