NANSHE es el nombre de una diosa sumeria de la fertilidad, el agua y la justicia social, considerada la patrona de los sueños y la profecía.
Se ocupaba de los huérfanos y las viudas, velaba por la justicia, el agua dulce, las aves y los peces, la fertilidad, y favorecía a los profetas, otorgándoles la capacidad de interpretar los sueños con precisión. Junto con la perfumista Cecile Zarokian, el principal reto fue crear una fragancia que reflejara los atributos bondadosos, compasivos, acogedores y sabios de esta figura divina.
Su objetivo es aportar fertilidad para generar vibraciones y almas más positivas, con el fin de hacer del mundo un lugar mejor y más justo en el que vivir. Un mundo en el que se cuide de los olvidados, los pobres, los solitarios y los marginados.
El lema de NANSHE es: Sé el maestro de los sueños y la profecía. Rodeada de un sublime acorde de rosa que ha sido ampliamente utilizado para favorecer la fertilidad por muchas civilizaciones, NANSHE sugiere emociones poéticas con aromas terrosos que concebirán místicamente la positividad incluso en los momentos más oscuros.